Historia e influencia de la religión ortodoxa en Rumania

En Rumania, la población está muy ligada a la religiosidad, en su mayoría son creyentes practicantes. Sin importar la edad ni el género, las creencias y religiones son de gran influencia para su modo de pensar. Más de un 85% pertenecen al cristianismo ortodoxo, es la religión con mayor predominancia en el país.

En este país la iglesia expresa su postura frente a los asuntos generales de la sociedad, su opinión tiene un grado alto de aceptación, aun a pesar de no estar alineados con el Estado, pues mantienen una República laica. Para los rumanos, la iglesia representa la unión nacional desde el punto de vista cultural, he ahí su papel preponderante.

Antecedentes religiosos

La presencia de la religión ortodoxa en este país se remonta a la década de los 50’ cuando fue necesaria una renovación espiritual tras los sucesos de la Segunda Guerra Mundial, a pesar de ser cuestionada durante los 80’ durante el derrocamiento de Nicolae Ceacescu, la iglesia se recuperó y ganó firmeza.

Para el año 1997, los ortodoxos en Rumania contaban cerca de 10.000 parroquias que en donde habían 23 diócesis y se aperturaron más de 100 capillas repartidas entre hospitales, prisiones, instalaciones militares así como también orfanatos y asilos para ancianos.

En aquel entonces se contabilizaban cifras que alertaban sobre el desarrollo espiritual de la nación, en su registro aparecieron 296 monasterios, casi 2500 monjes y más de 4000 monjas y para promover su fe, la iglesia tenía a sus órdenes más de 9000 sacerdotes, quienes cual cerrajeros aperturaban el camino a la espiritualidad de la nación europea.

Aceptación e inclusión internacional

Su auge fue tal durante esta época, que incluso se promovió internacionalmente, hasta el punto que se justificó la visita del Papa Juan Pablo II a Rumania, para aquel entonces se celebraron varios encuentros importantes con el objetivo de moderar las disputas entre ambas Iglesias.

Tal influencia espiritual se expresa también a través de su hermosa arquitectura, compuesta por imponentes catedrales e iglesias de gran envergadura, aun así lo que más suele impresionar a los visitantes y extranjeros es la cantidad de iglesias que existen por casa.

La edificación de la religiosidad

Uno de las muestras de arquitectura religiosa más destacadas es sin duda la Iglesia de San Constantino y Santa Elena, la cual constituye una de las joyas de Rumania. En todo el mundo solo existen 15 templos como este y vale destacar que apenas 2 están fuera del país.

Es un templo ensamblado a mano por diferentes artistas, está construido en su mayoría de roble y abeto, el techo es la suma de 40 mil tejas talladas y puestas una por una. En el interior está decorada con imágenes neo-bizantinas y cuenta además con un peculiar escalera tallada de un solo tronco.

Tal es la participación de la Iglesia en la sociedad que algunos se atreven a afirmar que busca suplantar las funciones en áreas desatendidas por el gobierno. De lo que no queda duda es que la red que compone la iglesia abarca un gran espacio en el gasto público, lo cual le ha costado críticas; sin embargo, los datos siguen mostrando una población en su mayoría ortodoxa.