Algunas curiosidades acerca de la religión en Rumania

Rumania es un país del este de Europa con una historia y una cultura fascinantes. Uno de los aspectos que puede llamar más la atención a los extranjeros es lo que tiene que ver con la Iglesia Ortodoxa Rumana, propia del país e independiente de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Hagamos el papel de cerrajeros y abramos de par en par las puertas de la estructura de esta denominación del Cristianismo, para examinar sus puntos más llamativos y qué es lo que la hace única entre todas las demás iglesias del mundo. Empecemos.

¿Cómo se organiza la Iglesia Ortodoxa Rumana?

                La Iglesia ortodoxa no es un cuerpo unitario. Son varias iglesias que actúan con cierta independencia una de otra. Evidentemente, todas estas iglesias comparten muchos valores centrales en común: la misma fe, organización en cuanto a la institución y en lo que respecta a la estructura de los ritos. La cabeza de cada una de las Iglesias ortodoxas recae sobre los obispos, también llamados, en el contexto de esta denominación cristiana, patriarcas. Sobre ellos recae la autoridad principal en cuanto a cuestiones organizativas y de la fe para cada una de las diferentes Iglesias ortodoxas que podemos encontrar en el mundo.

¿Cuál es la doctrina de la Iglesia Ortodoxa rumana?

                Uno de los pilares doctrinales sobre los que descansa la Iglesia Ortodoxa es la creencia en que esta es la iglesia original, estatus que mantuvo en conjunto con la Iglesia de Occidente durante el primer milenio de la era cristiana. Por esta historia en común, la Iglesia Ortodoxa reconoce lo establecido en los concilios ecuménicos efectuados durante el período en el que ambas Iglesias asistieron en conjunto, desde el I Concilio de Nicea, en el año 325, hasta el II Concilio celebrado en la misma ciudad, casi cuatrocientos años después.

¿Por qué es “ortodoxa”?

                La iglesia ortodoxa tiene esta denominación debido a que, a lo largo de su historia siempre ha tratado de mantener la continuidad de la misma tradición. Esto, unido al hecho de que, como ya hemos dicho, parte importante de su dogma es la creencia de que la Iglesia ortodoxa es la verdadera iglesia original surgida de las enseñanzas de Jesús. Entre las creencias fundamentales de la iglesia está que el Espíritu Santo es la guía que lleva hacia la “verdad completa” y que “el pueblo de Dios”, es decir, los obispos, ministros y comunidad laica, son los guardianes últimos de la fe.

                Lo que distingue específicamente a la Iglesia Ortodoxa rumana es el uso del idioma rumano, cosa que es característica de estas denominaciones cristianas. Como vemos, es uno de los elementos más interesantes dentro de la cultura de este país europeo. Respondiendo a miles de años de tradición, con el correr del tiempo esta Iglesia ha logrado convertirse en símbolo y representante de una nacionalidad y de la espiritualidad de un pueblo. Es pues, de las mejores representaciones que podemos encontrar de la identidad rumana, de su forma de ser y de su particular visión del mundo.