Rumanía donde la tradición y la tolerancia van de la mano

Cuando escucha hablar de Rumania tal vez pensemos en una tierra de atletas famosos como el conde Dracula o Nadia Comaneci con con sus nueve medallas olimpicas, cinco de ellas de oro.

O tal vez venga a su mente algunos futbolistas de gran prestigio internacional como Georghe Hagi, Dan Petrescu entre otros de la selección Rumana que deslumbró a todos en los años 90.

Claro que Rumania tiene otras muchas características que lo hacen un destino a considerar tiene una gran cultura medieval, con hermosos paisajes por sus verdes bosques y conservadas castillos.

Rumania lleva su nombre porque fue conquistada por Roma en el siglo II después de Cristo, por eso también se conoce como Romania que básicamente significa tierra de romanos.

Donde se encuentran la tradición y la tolerancia

Y si bien es cierto el deporte y el atractivo turístico es una de las virtudes de este pequeño y hermoso país, hay algo que lo distingue en los últimos tiempos y es su capacidad para combinar la tradición con la tolerancia.

A lo largo del tiempo es difícil combinar ambas cosas, pues en muchas ocasiones quien es tradicionalista trata de imponer su criterio y carece de tolerancia.

Por otra parte los excesos enlace tolerancia llevan muchas veces a que las tradiciones se consideren obsoletas, y con ese concepto difícilmente se lleven bien con las tradiciones.

Por ser un estado laico Rumania no tiene una religión oficial si bien es cierto que la iglesia ortodoxa de Rumania ocupa la mayor parte de la población con más de 85% de personas que la profesan.

La iglesia ortodoxa es monoteísta y en particularmente en Rumanía se están viviendo en tiempos recientes una verdadera tolerancia con quienes profesan otras religiones en el país.

En este país se preocupan por la creciente persecución  a cristianos que se observa en lugares cercanos y es que algo que distingue a los rumanos es que se esfuerzan por vivir la fe que profesan.

Y es muy importante que así sea pues como dice la misma  Biblia, “La fe sin obras está muerta» en el caso de los ortodoxos rumanos y los miembros de otras religiones cristianas son bastante tolerantes.

La seguridad religiosa es tan importante como la seguridad física y es alentador saber que en Rumanía se respeten los derechos humanos y de religión en la a actualidad.

Esto es todo un logro porque no hay que olvidar que en un tiempo los cristianos eran perseguidos ferozmente en Rumania y eso fue así en años recientes bajo la dictadura.

 Los cerrajeros Fichet saben que hasta la puerta más cerrada y con mejores dispositivos de seguridad puede ser vulnerada de igual forma esos tiempos si podrían volver.

El gobierno actual en Rumania se ha interesado en fomentar que esos asuntos se recuerdan y hay incluso un día de concientizar sobre la persecución a los cristianos.

Esta tolerancia que se respira, junto a su maravillosos castillos, atletas de élite y sitios de interés turístico hacen de este país un destino que considerar para disfrutar de una hermosa experiencia.